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martes, 24 de febrero de 2015

RAJOYNISMO

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La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados (Groucho)


Oyendo hoy al "pinocho" Rajoy en el Congreso de los Di(s)putados, recuerdo la siguiente cita de un artículo llamado Patriotismo 'rajoynita' y crisis económica de Rodríguez Peña.

"[...] Si la Real Academia Española de la Lengua define el «caínismo» como la «actitud de odio o fuerte animadversión contra allegados o afines», el «rajoynismo», dentro de la práctica política de la derecha en España, bien podría entenderse como la expresión máxima de la intolerancia, del acoso político, de la demagogia y de la deslealtad contra el Gobierno legítimo y democrático de nuestro país en contra de los intereses generales de los españoles, con el fin buscar réditos electorales utilizando la mentira, la calumnia y la descalificación del rival político  hasta los límites extremos de lo inaceptable. [...]"

Estoy totalmente de acuerdo. Sin comentarios, salvo citar finalmente lo que dice ahora mismo Rosa Díez refiriéndose a la norma general impuesta en el gobierno del presidente barbudo: "la prepotencia es ley y la mentira sale gratis".
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lunes, 9 de febrero de 2015

LARALA

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Estos son mis principios... (Groucho)


El señor Cayo Lara, parafraseando a Rajoy en 2007 (¿Será verdad que los extremos se tocan?), dice de Pablo Iglesias: "Tiene los principios de Groucho Marx", es decir, "Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros". Y yo le digo al señor Lara: "¡No sea tan inculto!". No eran los principios de Groucho, señor Laralí Larala, se le cayó el mismo ramalazo antizapaterista de Rajoy y se le ha ido la anécdota hasta lo absurdo pensando en el MARXismo. Yo, que creo en Groucho Marx, soy "MarxCiano" no Marxista.

Tenga usted en cuenta que la famosa frase es datable de 1873, 17 años antes de nacer este genial actor cómico. Y si se le atribuye a Groucho no es porque hubiese hecho referencia a sí mismo, sino como ironía política de lo que personajes como Usted o Pablo Iglesias o Rajoy o cualquier dirigente de turno diría para seguir en la poltrona; es decir, "si no le gustan mis principios, en época de elecciones, tengo otros que les gustan a los electores". En definitiva, y después de lo dicho por usted, ni el PP ni IU tendrán mi voto: los primeros por hipócritas trastornados, y usted y los suyos por marxistas trasnochados.
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